Desastres

Erupciones del volcán Turrialba dificultan reapertura del mirador

Luego de que el 17 de enero ese volcán tuvo la más fuerte actividad desde el 2019, este domingo presentó otro pequeño pulso eruptivo

El 18 de enero pasado, un día después de la erupción más grande en el Turrialba, la cima quedó teñida de gris. Esa tonalidad prevelece aún y fue generada por un flujo piroclástico. Foto: Cortesía Jorge Barquero.
El 18 de enero pasado, un día después de la erupción más grande en el Turrialba, la cima quedó teñida de gris. Esa tonalidad prevelece aún y fue generada por un flujo piroclástico. Foto: Cortesía Jorge Barquero.
El 18 de enero pasado, un día después de la erupción más grande en el Turrialba, la cima quedó teñida de gris. Esa tonalidad prevelece aún y fue generada por un flujo piroclástico. Foto: Cortesía Jorge Barquero.
El 18 de enero pasado, un día después de la erupción más grande en el Turrialba, la cima quedó teñida de gris. Esa tonalidad prevelece aún y fue generada por un flujo piroclástico. Foto: Cortesía Jorge Barquero.

El Comité Asesor Técnico en Vulcanología de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) busca mecanismos para valorar de forma más rápida las dimensiones y efectos de cada erupción del volcán Turrialba, de modo que así como se reacciona con urgencia cuando hay que cerrar la visitación, se pueda reabrir una vez que el riesgo haya pasado.

Aunque la actividad del volcán Turrialba va en decadencia, el coloso a veces rompe su ruta hacia la fase de reposo. Lo anterior mediante pulsos eruptivos que tienen a las autoridades en el dilema de sopesar los riesgos por las erupciones y la afectación al turismo en ese cantón cartaginés, debido a los constantes cierres del principal atractivo, máxime en la estación seca.

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