Darwin Ovares Castro, el hombre que fue asfixiado en unas cabinas en Sarapiquí de Heredia, llegó a la 1:30 a. m. de este miércoles con un acompañante, cuya identidad se desconoce. Ambos se bajaron y pidieron una habitación puesto que ya era muy tarde y no querían seguir manejando hacia su destino.
Les asignaron un cuarto y allí permanecieron en aparente normalidad, hasta que el administrador de ese recinto observó que dos horas después (a las 3:30 a. m.), uno de los sujetos salió urgido de la habitación, se montó en el vehículo en el que llegaron y se fue sin dar aviso. Ese comportamiento extraño llamó su atención y por eso prefirió fijarse si todo estaba en orden.
Al llegar a la habitación, vio que la puerta estaba entreabierta y eso le permitió divisar el cuerpo del otro hombre tendido en el piso. Ante el hallazgo, el trabajador alertó a las autoridades, las cuales se apersonaron al sitio. La Cruz Roja lo declaró fallecido, al tiempo en el que dio aviso a la Policía Judicial.


