Eran cerca de las 7 a. m. de este domingo 25 de octubre cuando un grupo de sujetos irrumpió en las instalaciones centrales del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) en La Uruca, San José.
Según el reporte del Organismo de Investigación Judicial, el reporte recibido vía 9-1-1 reportaba un asalto en el que participaron varios sujetos que intimidaron y agredieron a los guardas para sustraer las armas y luego darse a la fuga.
Por medio de su vocera de prensa, la Presidencia Ejecutiva del INA confirmó los hechos y aclaró que las armas sustraídas pertenecen a la empresa de seguridad privada contratada por la entidad.
“No hubo personas heridas y la institución no sufrió ninguna pérdida material. La Fuerza Pública se encuentra a cargo de esta situación y ya está en curso una investigación por parte del OIJ”, agregó la entidad.
Hasta el momento, las autoridades no han precisado cuántas armas fueron sustraídas ni han informado sobre personas detenidas.
Robos de armas también han afectado a otras entidades
El robo de armas debidamente registradas no es nuevo en el país, pues es una estrategia común de los delincuentes para proveerse de ese tipo de bienes.
En febrero del 2021, delincuentes sustrajeron 25 armas de fuego, municiones, seis chalecos antibalas y radios de comunicación de la Academia Nacional de Policía, en Pococí, Limón.
Aunque todo el equipo fue recuperado al día siguiente en una vivienda a solo cinco minutos del lugar, la investigación concluyó que el golpe fue posible gracias a cuatro policías, lo que culminó con su despido tras dos años de investigación.
Ese mismo año, una empresa privada de seguridad denunció el robo de una caja fuerte con 16 pistolas de sus instalaciones en La Valencia de Heredia.
Según informaron las autoridades en aquel momento, tras quitar unas celosías, el sospechoso se llevó una caja fuerte completa con 16 pistolas calibre 9 milímetros de marcas muy cotizadas, como Glock, Sig Sauer y Smith & Wesson.
En otros casos, el armamento sustraído ha cruzado las fronteras. En 2012, 17 pistolas Glock robadas al Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) fueron localizadas en Ciudad de Panamá. Fueron halladas envueltas en papel periódico dentro de una llanta, junto a cerca de $13.000 en efectivo.
En ese momento, la policía panameña indicó que las armas, que aún conservaban los números de serie del ministerio costarricense, iban a ser vendidas en el mercado negro local.