Revista Dominical

Volcán Turrialba: El despertar del coloso

Los volcanes son bromistas y a veces se hacen los muertos. Cuando estamos a punto de escribirles el epitafio resucitan para salir en los periódicos y en ese regreso a la vida eructan gas, vapor y ceniza. El Turrialba es uno de ellos, también inquieto y temperamental, un gigante amarrado al espinazo ardiente del centro del país, un constructor de torres blancas, un "labio roto de la tierra".

Volcán Turrialba.
Volcán Turrialba. John Durán
Volcán Turrialba. (John Durán)

Las palabras entrecomilladas son de Julieta Dobles, que un día dijo, como solo saben hacerlo los poetas, que nuestro Turrialba estaba "dormido en un sueño de nieblas sin regreso".

Hoy sabemos que no estaba ni muerto ni dormido. Únicamente se tomaba uno más de los descansos con los que alterna su furia interior.

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