‘Tambor’ tiene su propio club de fans: así rescatan en internet la revista que marcó una era
Inspirado por historietas como ‘Los amigos de Tambor,’ Omar Alexis Mena digitaliza viñetas históricas y reúne los testimonios de los artistas que formaron la imaginación de Costa Rica antes de la era digital
En la Feria del Libro 2023, Omar Mena moderó una conversación con ilustradores y seguidores de 'Tambor'. Cortesía
A finales de los ochenta, Omar Alexis Mena descubrió Tambor, una pequeña publicación de La Nación que le costaba a su familia 30 colones. El tenía dos años cuando el primer ejemplar cruzó la puerta de su casa y sus padres, haciendo un esfuerzo económico, decidieron comprarla convencidos de que aquel folleto colorido podía hacer feliz a su pequeño... No se equivocaron.
A los cinco años, con las páginas entre sus manos y la voz de su padre enseñándole a descifrar los primeros renglones, Alexis no solo aprendió a leer sino que también descubrió una obsesión para saiempre.
“En aquel entonces no teníamos los recursos de hoy para conocer de todo. La revista y el periódico era el internet de nosotros”, recuerda Alexis con emoción. “Esperar la edición de cada mes para ver si venía un especial de los parques nacionales, de la Campaña del 56 o un cuento ilustrado era una aventura absoluta. Todo tenía un valor formativo enorme”.
En medio de reportajes sobre la ciencia y la fauna nacional, la mirada de aquel niño se fijó especialmente en el espacio de tiras cómicas. De forma especial, se enamoró deLos amigos de Tambor, una historieta nacida de la imaginación de Patricia Brenes y Ana Victoria ‘Toyi’ Fernández, y llevada al trazo durante años por el ilustrador Omar Valenzuela.
Las aventuras de aquella pandilla de barrio no solo entretenían al pequeño Alexis, sino que sembraron en él la semilla de la ilustración. “Esa historieta era lo que yo esperaba con más ansias. Tenía a Omar Valenzuela como un verdadero espejo artístico en mi infancia y por eso luego le dedicaría mucho tiempo”, dice, refiriéndose a la futura creación de un espacio virtual titulado justamente comoLos amigos de Tambor.
Omar Valenzuela (izquierda) fue el ilustrador de la sección 'Los Amigos de Tambor' y fue entrevistado por Omar Mena durante la pandemia. (Captura/Captura)
Marca para siempre
Con el paso del tiempo, el niño creció y la publicación mutó. Primero disfrutó las historietas, también los Zumbis... A mediados de los 90, recuerda, la revista dio un viraje hacia la cultura pop juvenil, con portadas dedicadas a ídolos como Ricky Martin o Yuri. Alexis creció, con el lindo recuerdo de estas páginas... Después entró a la universidad, se graduó en Diseño Gráfico y el viejo papel quedó confinado a cajas olvidadas en casa de sus padres durante alguna remodelación.
Había un recuerdo bonito, un tanto lantente, que despertó cuando el llegó el 2020. “En la pandemia, mientras mucha gente aprendió a hacer pan de banano o yoga, yo me puse a ordenar y ahí volví a descubrir aquello”, cuenta entre risas. Omar rescató de la casa familiar aquellas cajas sobrevivientes y comenzó a desempolvar las revistas.
Tambor, cuyo primer número circuló el 23 de marzo de 1986, combinó historietas, ciencia, cultura, literatura y pasatiempos para acercar el periódico a sus lectores más jóvenes. (Alonso Tenorio/Atenorio)
Lo curioso es que aquel reencuentro con esos tomos una auténtica fijación investigativa: ¿qué había sido de los artistas detrás de la magia? Alexis recordaba el rumor de que Omar Valenzuela trabajaba como retratista pericial en el Organismo de Investigación Judicial (OIJ). Con la determinación de un detective de la memoria, logró rastrearlo, entablar amistad y realizarle una profunda entrevista audiovisual que dio inicio a un ambicioso proyecto.
Así cobraron vida su canal de YouTube y su cuenta de Instagram, donde hoy supera los mil seguidores hambrientos de nostalgia y agradecidos con el trabajo que se hizo en esos años.
Parte de la colección de 'Tambor' que conserva Omar Alexis Mena. (Cortesía/Cortesía)
El trabajo detrás de cada publicación es sustantivo: para cada entrega, Alexis escanea minuciosamente las páginas originales, restaurando digitalmente las viñetas e insertando cada referencia histórica o artística a la que aluden los entrevistados. Gracias a esta labor, ha logrado conversar y rendir tributo a quienes contribuyeron en esas páginas como Marieta Oviedo, Adolfo Pérez, Carlos Rubio, Vicky Ramos y la editora Ana Coralia Fernández.
“Poder hablar con ellos y entender el detrás de bambalinas de cómo balanceaban trabajo y talento para entregar cada mes una obra de arte fue cerrar un ciclo precioso”, reflexiona Alexis, quien actualmente trabaja en el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo (MADC).
“Mucha gente se inclinó por las artes, la ciencia o la literatura gracias a lo que leía ahí o por ver reportajes de figuras como Franklin Chang. Tambor no era solo una revista; era una ventana para todo el país”.
Omar se siente como un arqueólogo de la nostalgia. También como un custodio de una época pasada y hoy, aún sigue, buscando todos los tomos para tener la colección completa. ¿Logrará tenerla? Por ahora, solo pasar página por página de cada recorte encontrado, es hacerlo sentir como aquel niño que tenía la imaginación en éxtasis.