Revista Dominical

¿Por qué nos duelen tanto las muertes de famosos?

Un golpeteo en las sienes; un vacío en el estómago, un sollozo luchando por desbordarse. La reciente muerte del actor Luke Perry (el álter ego de nuestra adolescencia, Dylan Mckay) nos pegó durísimo a miles de ‘fans’ alrededor del mundo. ¿Qué origina ese duelo ajeno que nos cuece el alma cuando muere gente famosa a la que jamás conocimos en persona?

El actor Luke Perry en su personaje Dylan McKay, de la popular serie de televisión 'Beverly Hills, 902010'.
El actor Luke Perry en su personaje Dylan McKay, de la popular serie de televisión 'Beverly Hills, 902010'.
Luke Perry, 1966-2019. Foto Chris Pizello/AP/Para GN (Chris Pizzello/Chris Pizzello/Invision/AP)

Tenía yo 11 años, estaba en la cocina diciéndole algo a mami, mientras ella lavaba los trastos después del almuerzo… en eso, la emisora que tenía puesta Ma en la radio interrumpió la transmisión y el locutor, con voz agitada, dramática y portentosa, casi espetó una noticia que no entendí, solo supe que algo dantesco había pasado cuando mami soltó los platos, tomó un limpión y se llevó las manos a la cara, con un gesto de asombro, sin poder hablar y ya con los ojos aguados.

Vívíamos en el entonces bucólico Juan Viñas y aún recuerdo (en tono sepia, el color del pasado) cómo en momentos escuché los gritos de Norma, nuestra amada vecina, que entró como una tromba a mi casa y se abrazó con Mami, llorando “¡Greicita! ¡Se murió Elvis! ¡Se nos murió Elvis!”.

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