Revista Dominical

‘Niños mariposa': El drama de Diana Ojeda

ELLA ES DIANA OJEDA HERRERA. Contra los pronósticos, ha vivido 24 años sufriendo la dolorosa deformación de manos y pies por una enfermedad congénita.

La sirena de la ambulancia cortaba el oscuro silencio de la madrugada, entre los caminos de fincas en Guatuso de Upala. Adentro, Adelaida Herrera pujaba para dar a luz a su cuarta y última hija.

Diana nació a las 2 a. m., un 25 de junio de 1988, mucho antes de que el vehículo llegara al Hospital de San Carlos. Era una niña grande y hermosa. Pero lloraba desconsoladamente.

Ese fue el primer síntoma. “Mi mamá pensaba que estaba con frío. El llanto era desesperado. A los cinco minutos de haber nacido, mi pie derecho estaba en carne viva. Los paramédicos se quedaban con la piel en la mano al alzarme”, recuerda Diana, hoy de 24 años. Fue tan solo el principio.

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