Revista Dominical

Los ecos del golpe de Estado en Chile que aún resuenan en Costa Rica

Chile conmemoró 50 años del violento capítulo que desgarró su tejido social y dejó traumas intergeneracionales. Medio siglo después, ticos como Nicoa Ríos y Marcia Arenas reflexionan para buscar luz entre las memorias de sus antepasados chilenos exiliados

CH17. SANTIAGO DE CHILE (CHILE), 11/09/2013. Un hombre sostiene una fotografía del difunto Salvador Allende hoy, miércoles 11 de septiembre de 2013, durante los actos por el 40 aniversario del golpe de Estado en Santiago de Chile (Chile). La conmemoración del golpe se vivirá hoy con una multitud de actos, que incluyen una visita a su tumba en el Cementerio General de Santiago y una velatón (encendido de velas) en el Estadio Nacional, que funcionó como centro de detención y torturas. EFE/Felipe Trueba
CH17. SANTIAGO DE CHILE (CHILE), 11/09/2013. Un hombre sostiene una fotografía del difunto Salvador Allende hoy, miércoles 11 de septiembre de 2013, durante los actos por el 40 aniversario del golpe de Estado en Santiago de Chile (Chile). La conmemoración del golpe se vivirá hoy con una multitud de actos, que incluyen una visita a su tumba en el Cementerio General de Santiago y una velatón (encendido de velas) en el Estadio Nacional, que funcionó como centro de detención y torturas. EFE/Felipe Trueba Felipe Trueba
Golpe de Estado Chile 50 años. Material exclusivo de Revista Dominical.
Los militares golpistas bombardearon la Casa de la Moneda en Chile, el 11 de setiembre de 1973. Ahí perdió la vida el derrocado mandatario Salvador Allende. Foto: Cortesía.

Nicoa Ríos, un costarricense de 41 años, nunca olvidará cuando era un pequeño niño y se encontraba al borde de una reunión vibrante, donde los ritmos de la música chilena llenaban el aire y la risa danzaba como confeti. Era una fiesta de chilenos, amigos de su padre, reuniéndose en el cálido abrazo que Costa Rica les había ofrecido tras su exilio.

El patio trasero de aquella casa estaba lleno de reencuentros alegres, pero dentro de este animado mosaico de imágenes, los ojos de Nicoa captaron algo que desentonaba en la festividad.

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