Revista Dominical

Los bailarines de la canalla del 'swing' criollo

En los años 60’s, un grupo de jóvenes encontró en el <em>swing</em> criollo un refugio para huir de sus problemas. A cambio, la pista les ofrecía admiración y placebo. Fueron nómadas y <em>hippies</em> ; se inventaban sus pasos, practicaban con escobas. Todavía, 50 años después, su día y noche, gira alrededor de la pista de baile

Eric Madrigal   ganó una beca taller del Ministerio de Cultura y Juventud para investigar el origen del  swing  criollo.  En esta investigación lo ha apoyado el  antropólogo José Luis Amador como asesor de todo el proyecto. Amador ha dedicado su vida a a las historias de vida del pueblo costarricense.
Eric Madrigal ganó una beca taller del Ministerio de Cultura y Juventud para investigar el origen del swing criollo. En esta investigación lo ha apoyado el antropólogo José Luis Amador como asesor de todo el proyecto. Amador ha dedicado su vida a a las historias de vida del pueblo costarricense. JOHN DURÁN.
Eric Madrigal ganó una beca taller del Ministerio de Cultura y Juventud para investigar el origen del swing criollo. En esta investigación lo ha apoyado el antropólogo José Luis Amador como asesor de todo el proyecto. Amador ha dedicado su vida a a las historias de vida del pueblo costarricense. (JOHN DURÁN.)

"Imagínese a una prostituta caminando por las calles de San José. Una mujer joven y elegante. De una familia pobre y marginada. En esa época (años 70), en San José, había calle y no bulevar. Imagínela caminando desde la Chelles hasta Radio Monumental. De un lado a otro. A su lado pasan carajillos gritándole zorra. Luego llega el cliente. Se acuesta con él, paga y se va. Luego, llega otro. Ahora imagínesela de noche, entrando a un salón de baile, acomodándose la minifalda. Sube las gradas y llega a la pista. Ahí es admirada por cómo baila. La respetan, la quieren, la aman. Le dicen cosas hermosas. Bueno, eso ahí, ese es el meollo y la profundidad del patrimonio cultural y material del swing criollo".

Cuando Eric Madrigal era un niño, su madre Grace, "la primer maestra graduada nativa de San Isidro del General" solía bailar en el salón El Prado en San Isidro del General.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌