Revista Dominical

La dura travesía ngöbe

Hace miles de años, sus ancestros recorrieron las montañas que hoy ellos atraviesan con sus hijos, mujeres y animales. Viajan desde La Comarca, buscando una vida mejor de este lado de la frontera.

Los guilas de Mariano están sentados muy cerca del putero. La salvada es que el negocio está cerrado. Es lunes por la tarde, y lo único que circula por la empinada callecilla de piedras sueltas son indígenas ngöbes jalando hijos, mujeres, gallinas y perros en su ruta hacia los cafetales. Las putas de Río Sereno están en su día de descanso.

Hay cuatro sacos cargados de ropa sobre el suelo. Una caja de cartón con dos pollos adolescentes adentro, que servirán de comida si la cosa se pone dura de este lado. Una gallina chiricana se coló en el viaje junto a dos zaguates amarrados con mecate a un palo, para que no se escapen. Diez niños y siete adultos. Esa es la familia que Mariano Moreno Santos se trajo de La Comarca, en Panamá, para Coto Brus, en Costa Rica, a coger café.

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