Revista Dominical

La alegría de servir: así fue la fiesta infantil que Obras del Espíritu Santo llevó a Isla de Chira

El Padre Sergio Valverde y más de 60 colaboradores cruzaron las aguas del Golfo de Nicoya cargados de juguetes, comida y alegría para dar una fiesta inolvidable a centenares de niños y niñas de la Isla de Chira. Este es el relato de una misión de voluntariado y solidaridad

FIesta Obras del Espiritu Santo Isla Chira. Foto: Fernanda Matarrita
FIesta Obras del Espiritu Santo Isla Chira. Foto: Fernanda Matarrita

Isla de Chira, Puntarenas. Si Santa Claus fuera real, difícilmente llegaría a Chira, la más grande y poblada de las islas del Golfo de Nicoya y a la que solo por lancha se puede llegar (no tiene campo de aterrizaje). Quienes la visitan desde San José deben viajar cerca de dos horas y media hasta Costa de Pájaros, donde se aborda un bote o panga que puede tardar hasta 60 minutos en llegar a la isla, habitada por más de 3.000 personas.

En diciembre, a la Isla de Chira sí llega Colacho, solamente que este viste camisa y pantalón negro y lleva cuello clerical. Es un sacerdote (el más mediático de todo el país) y sus ayudantes no son los duendecillos del taller de Santa, sino más de 60 colaboradores y servidores de la Asociación Obras del Espíritu Santo, quienes el miércoles 21 de diciembre salieron desde las 4 a. m. de San José para llevar una fiesta navideña a 1.000 niños y niñas de la isla.

Cientos de niños y niñas acudieron a la fiesta que Obras del Espiritu Sant ofreció en la Isla de Chira. Foto: Fernanda Matarrita
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