Revista Dominical

Especial 70 años de tragedias: Cinchona, un pueblo fantasma en 70 segundos

El sismo más poderoso desde Limón despertó la consciencia nacional sobre las precauciones necesarias para evitar pérdidas.

Cuerpos de socorro intentaron recuperar cuerpos incluso en zonas donde antes hubo carreteras, como  el sector de La Paz.
Cuerpos de socorro intentaron recuperar cuerpos incluso en zonas donde antes hubo carreteras, como el sector de La Paz. Archivo.
Cuerpos de socorro intentaron recuperar cuerpos incluso en zonas donde antes hubo carreteras, como el sector de La Paz. (Archivo.)

Desde el terremoto de Limón, el país no había abrazado tanta congoja y preocupación por un movimiento tectónico como lo hizo el 8 de enero de 2009, cuando un sismo de 6,2 grados afectó la zona del Poás, Alajuela y Heredia.

Era la 1:21 p. m. cuando se sintió el primer golpe; durante las horas siguientes, el Ovsicori contabilizó más de 800 réplicas en todo el país. Si el presentimiento de que lo que había pasado era terrible, la cantidad de réplicas pusieron la ansiedad al límite.

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