Revista Dominical

El año de la pandemia: Asamblea Legislativa, el poder al que el coronavirus no pudo obligar a cerrar sus puertas

Salvo tres interrupciones forzadas y cortas, los diputados se vieron obligados a seguir trabajando para atender las necesidades económicas y sociales de los efectos del covid-19 en el país, pese a los embates del coronavirus en cada rincón del Congreso.

20/08/2020    San José. Edificio de la nueva Asamblea Legislativa, desde la azotea del Hotel Aurola Holiday Inn. Foto: Rafael Pacheco
20/08/2020 San José. Edificio de la nueva Asamblea Legislativa, desde la azotea del Hotel Aurola Holiday Inn. Foto: Rafael Pacheco Rafael Pacheco Granados
Un Año de la Pandemia / Asamblea Legislativa La diputada Aracelly Salas, del PUSC, recordó con dolor la pérdida de familiares por culpa de la covid-19 y se afirma impotente cuando muchísima gente se le acerca para pedirle ayuda. Foto: John Durán (JOHN DURAN)

“La pandemia llega y nadie se esperaba una situación como la que hemos llevado durante todo el año. Yo pensaba que era por unos dos o tres meses y había que manejarlo. Ha sido muy difícil, porque yo tengo varias enfermedades crónicas y no dejaba de sentir angustia.”

Así habla Aracelly Salas, una diputada del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) que ha tenido que hacer frente no solo al hecho de, como congresista, mantenerse casi constantemente en sus funciones, sino también lidiar con padecimientos que la han obligado a ausentarse constantemente.

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