Revista Dominical

Barrio Escalante: memorias de una finca aislada

Las 26 cuadras que conforman barrio Escalante –el suburbio josefino de moda– están tan activas en su andar que no permiten ver los destellos de la parcela cafetalera y oculta sobre la que se construyó el barrio en el siglo XX.

El ferrocarril fue partícipe del desarrollo urbano de Barrio Escalante, en la zona llamada Ambos Mares.
El ferrocarril fue partícipe del desarrollo urbano de Barrio Escalante, en la zona llamada Ambos Mares. GABRIELA TÉLLEZ.
El ferrocarril fue partícipe del desarrollo urbano de Barrio Escalante, en la zona llamada Ambos Mares. (GABRIELA TÉLLEZ.)

Cuando el actor, director y productor Óscar Castillo intenta explicar la transformación urbana que ha presenciado desde que se fue a vivir a barrio Escalante –hace 56 años– prefiere robarle las palabras a las páginas del libro El Quijote: “Echada la culpa a la malignidad del tiempo, devorador y consumidor de todas las cosas”.

De una finca cafetalera escondida en una incipiente ciudad en los siglos XIX y XX a un suburbio actualmente en boga, Escalante fue el último barrio que se izó en el este del cantón josefino, antes de que en Montes de Oca se empezaran a desarrollar barriadas vecinas como Los Yoses y Dent. En menos de un siglo, el pueblo dejó de ser uno de los secretos mejor guardados de la capital.

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