¿Y si pasara una emergencia así en Costa Rica? La muerte del delantero español Jesús de Miguel producto de una colisión brutal por la disputa de un balón en el partido entre Tenerife y Andorra, en la Segunda División de España, generó conmoción y preocupación en el mundo del fútbol.
Fue una acción de choque, en la que el portero de Andorra, Jesús Owono, golpea fuertemente con su rodilla el pecho del delantero.
¿Qué sucedió en realidad? Mientras que en Navahermosa, España, se efectúa el funeral del futbolista, ¿se ha puesto a pensar que esto puede ocurrir en algún partido en Costa Rica?
El doctor Esteban Campos, quien durante muchos años fue el médico del Deportivo Saprissa y que en la actualidad trabaja en el equipo médico de la FIFA, explicó que el término técnico para este tipo de traumas se denomina conmotio cordis.
Se trata de un paro cardíaco producto de un golpe directo al pecho y por consiguiente directo a un corazón que está totalmente sano.

El doctor Campos indicó que el conmotio cordis es la tercera causa de muerte en deportistas jóvenes. En lo que respecta propiamente al fútbol, supone alrededor de un 7% de incidencia y, por lo general, lo ocasiona un balonazo en el pecho.
El caso de Costa Rica
“En Costa Rica, lamentablemente no existen protocolos de atención médica en el terreno de juego que faciliten la prestación, organización y coordinación de los servicios médicos de emergencias prestados en el terreno de juego durante un partido de fútbol. Y es que tener una ambulancia en sitio no es suficiente. Se necesitan profesionales debidamente capacitados y equipamiento de avanzada para poder atender un siniestro de estos”, expresó el Dr. Esteban Campos.
Añadió que la FIFA insiste en la importancia de lograr un equipo de trabajo organizado, coordinado y entrenado, que a nivel médico llaman PEAP (pre emergency action plan) y que en español significa plan de acción pre-emergencias.
El médico detalló que el PEAP supone una definición clara de los recursos y los roles que los diferentes profesionales llevarán a cabo en caso de un siniestro. Lo que se busca es que durante una emergencia los profesionales de la salud puedan trabajar en forma totalmente coordinada a fin de garantizar una atención pronta y efectiva.
“Las emergencias sucedidas dentro de un terreno de juego generan un gran estrés aun en profesionales de la salud, y solo a través del entrenamiento debido se puede garantizar un equipo de trabajo exitoso. En estas emergencias, cada segundo es vital y la toma de decisiones debe ser no solo rápida sino efectiva y coordinada”, citó.
También dijo que cada recinto deportivo en donde se realice un encuentro de fútbol debe contar con ambulancia de soporte avanzado de vida, paramédicos y médicos experimentados, desfibriladores, equipo de intubación, entre otros, pues considera que la sola presencia de un médico de equipo en cancha sin los recursos adecuados es totalmente insuficiente.
“La Federación Costarricense de Fútbol en conjunto con la Unafut, Uniffut y Liasce, deben garantizar la seguridad de los actores en un terreno de juego. Se deberían establecer comisiones médicas que garanticen requisitos mínimos para la prestación de los servicios en los clubes de fútbol, en los estadios con las empresas de emergencias extrahospitalarias”, apuntó el Dr. Campos.
Añadió que es urgente la elaboración y el cumplimiento de protocolos de emergencias en el terreno de juego; aparte de que los médicos de equipos de fútbol, así como los terapeutas físicos y demás personal de apoyo deberían cumplir con acreditaciones periódicas en RCP (reanimación cardiopulmonar).
“Los equipos de fútbol deberían establecer protocolos de emergencias, los cuales deberían ser validados y acreditados por los entes reguladores del fútbol. Se debe incentivar la educación médica continua con cursos teóricos y prácticos en la atención de emergencia en el terreno de juego”, detalló.
¿Se puede evitar un choque así?
La Nación le consultó al doctor Esteban Campos si el jugador puede evitar de alguna manera una entrada así, considerando que el fútbol es un deporte de contacto y, que en realidad, a la hora de entrar a la cancha, se les pide todo lo contrario a los protagonistas, con la indicación de que no se guarden nada y que entren con todo.
Según el galeno que se encuentra en este momento trabajando con la FIFA en el Mundial Femenino Sub-17 en Marruecos, esas acciones son imposibles de evitar y aseguró que hay que tener claro que es una colisión con el balón en disputa, sin mala intención.
“La consulta es totalmente válida y de hecho, eso ha sido un tema de discusión aquí en los medios, en Marruecos, en España y con FIFA. La pregunta es si vale la pena decirle a los jugadores que tienen que ir a disputar la bola como si fuera la última, que tiene que entrar con todo, hasta dónde realmente ese tipo de insinuaciones, por decirlo así, provoca que un balón se dispute a este nivel.
”Obviamente no hay ninguna intención, es una colisión, incluso el mismo portero sale dando vueltas, pero sin duda alguna, es un tema a analizar, porque es un accidente propio de la práctica del fútbol”, apuntó el doctor Esteban Campos.
