París, Francia. El París Saint-Germain, vigente doble campeón de Europa, dio un golpe de autoridad al ganar 4-1 al City en Mánchester, en una segunda jornada de Champions en la que el Real Madrid se llevó un triunfo milagroso de Roma.
En el Olímpico de la capital italiana, el equipo de José Mourinho naufragó durante buena parte del partido, que parecía sentenciado cuando los romanos ganaban por 3-1 a falta de 10 minutos.
La Roma se adelantó con un gran disparo de Martin de Roon (20), respondió Kylian Mbappé con un tiro desde la frontal (25), pero dos goles de Malen (51′, 57′) volvieron a hundir al equipo merengue.
Pero los cambios de Mourinho resultaron decisivos: los jóvenes Carlos Espí (82′) y Endrick (85′) empataron el encuentro y el veterano Antonio Rüdiger dio el triunfo a los blancos con un cabezazo sobre la bocina (90′).
Por su parte, en el primer partido en casa tras ser declarado culpable de más de un centenar de infracciones a las reglas financieras de la Premier League, el City fue arrollado por un PSG que reivindicó su condición de actual rey del fútbol europeo.
Dos obras de arte de Désiré Doué (13′) y Ousmane Dembélé (15′) en menos de dos minutos bastaron al equipo francés para encarrilar un triunfo que selló Vitinha antes del descanso (32′).
El City, con Pep Guardiola en las gradas viendo a su exequipo, trató de reaccionar y recortó diferencias con Erling Haaland (53′ y 75′), pero Maghnes Akliouche (62′) ya había puesto a salvo a los parisinos, con la ayuda del portero del City, el italiano Gianluigi Donnarumma.
Gian Piero Gasperini, entrenador de la Roma, gesticula en el partido ante el Real Madrid por la Champions. Su equipo dejó ir una ventaja de dos goles en solo unos minutos. (GIUSEPPE MAFFIA/NurPhoto via AFP)
Tras dos jornadas, hay nueve equipos que sumaron el pleno de 6 puntos: PSG, Barcelona, Aston villa, Stuttgart, Liverpool, Sporting, Arsenal, Real Madrid y Betis.
Esta segunda jornada registró un récord de goles en esta competición desde que se disputa con este formato. Entre los partidos del martes y miércoles se marcaron un total de 78 goles, con una media de 4,3 por encuentro.
La jornada confirmó el mal inicio de torneo de los equipos italianos: cuatro derrotas, con Inter y Nápoles sin puntuar tras dos fechas disputadas.