
Townsville, Australia. Un gol de cabeza de Rayan salvó este viernes en el último instante un empate 1-1 de Brasil ante Australia, en un amistoso que marcó la reaparición de la Canarinha de Carlo Ancelotti después de la decepción del Mundial 2026.
El joven delantero del Bournemouth inglés, de 20 años, entró como suplente y anotó en el minuto 90+5 en un córner servido por Raphinha.
Así, evitó in extremis la derrota de los pentacampeones mundiales en su visita al Queensland Country Bank Stadium, en Townsville.
Nestory Irankunda había adelantado a los Socceroos en el 68, con un tiro libre directo.
En su primer partido tras la eliminación ante Noruega en los octavos de final de la Copa del Mundo de Norteamérica 2026, Brasil dejó mucho que desear.
Su juego no fluía, lo que lo hacía depender de balones largos lanzados al cuarteto Estêvão-Raphinha-Endrick-Vinícius Júnior.
Ancelotti pidió calma a los aficionados: “El torcedor (aficionado) tiene que ser paciente”.
“Cuando tengamos competiciones oficiales, el equipo va a estar preparado”, dijo el entrenador italiano en rueda de prensa. “Ahora la prioridad es dar minutos a los futbolistas que han jugado menos y jóvenes con potencial como Endrick y Estêvão y vamos a seguir en esta línea”.
En esta Fecha FIFA de partidos de selecciones nacionales, Brasil volverá a jugar ante Australia el próximo martes en Brisbane y enfrentará a India el 3 de octubre en Calcuta.
Australia siempre mantuvo orden y también se atrevía a subir al ataque. Y vino el gol de Irankunda, nacido en un campo de refugiados en Kigoma, Tanzania, después de que sus padres huyeran de la guerra civil en Burundi. Llegó a Australia con su familia cuando era un bebé.
Cobró con categoría por encima de la barrera, dejando al portero Hugo Souza como simple observador.
Cuando la derrota amenazaba, Rayan salvó la papeleta.
“Sabemos que es un inicio, una nueva generación, pero no entramos al campo para perder, sino para ganar”, dijo el atacante. “Hoy no fue posible, pero tendremos revancha”.
