Laura Ortega, esposa del futbolista Fernán Faerron, confesó en sus redes sociales la razón por la que decidieron mudarse como familia a Panamá.
A inicios de semana, Ortega sorprendió al anunciar que ella, Fernán y su pequeña hija Elisa se irían a vivir al vecino país. Ahora, amplió los detalles sobre las situaciones que han enfrentado y que los llevaron a buscar nuevas oportunidades fuera de Costa Rica.
“Nos mudamos a Panamá. Muchos pueden ver una nueva aventura. Esta historia no estaba lista para contarla. Nan (Fernán) ha dedicado su vida al fútbol, hemos construido sueños y futuro alrededor de esto. Le he agarrado cariño, pero este año ha sido el más difícil. Llevamos meses con incertidumbre, inestabilidad, viendo puertas que se abren y de la nada se cierran”, contó.
Ante las dificultades que atravesaban, Ortega explicó que ambos coincidieron en que debían buscar soluciones.
“Hasta que llegó un punto donde ya no podíamos esperar más y, mientras esperábamos, la vida continúa y las responsabilidades también. Ya como papás, nuestra prioridad es el bienestar y el futuro de Eli”, describió.
“Precisamente por eso tomamos la decisión de venir a empezar de nuevo a Panamá. Soy muy consciente de que tengo el privilegio de crecer en una familia que tuvo muchísimas oportunidades, pero desde pequeña mis papás me enseñaron que tener oportunidades no significa que hay que esperar que las cosas lleguen sin ningún esfuerzo”, agregó.
Laura Ortega también manifestó que apoyará a Fernán Faerron en este momento, tal como él lo hizo con ella anteriormente.
“Hay demasiados prejuicios alrededor de que una esposa cuide a su esposo. Me llena de orgullo estar para él. No vamos a caminar solos, no me voy a arrepentir por apoyar a Fernán”, expresó.
Laura Ortega y Fernán Faerron son esposos desde el 2024.
“Llegó mi momento, vine a trabajar. No tenemos todas las respuestas, pero sabemos que todo estará bien”, añadió.
Al referirse al difícil último año que han vivido como familia, Ortega concluyó con un recuento de las pruebas que han enfrentado:
“Salimos huyendo de Ucrania, volvimos con deudas, vendimos nuestra casa porque no podíamos pagarla. Han sido un millón de pruebas, pero estamos acá con una nueva oportunidad”, finalizó.