El guardameta tibaseño aseguró que su nivel de hoy no importa si el siguiente partido no lo mantiene y aseguró que atajar en Saprissa es una prueba constante.
“Todos los días doy un paso al frente. Me parece que ponerse en el arco del Saprissa no es para cualquiera y uno está dando examen semana a semana. Lo de hoy no vale nada si el jueves no sigo en este nivel. Eso es lo que es la portería del Saprissa”, afirmó Madriz.
Además, se mostró alegre al poder contribuir al encuentro, aunque aseguró que el objetivo era hacerse con los tres puntos.
“Por dicha pude aportar a los compañeros, ayudarles desde atrás. Queríamos ganarlo, pero bueno, por lo menos atrás nos mantuvimos fuertes y bastante ordenados y mantuvimos el cero”, dijo el arquero.
Por último, se refirió al rol de los porteros en los equipos grandes, asegurando que tienen que estar listos cuando se les necesite.
“Uno tiene que estar ahí, cuando probablemente en el primer tiempo casi ni toqué la bola y al final terminan llegando dos, tres que hay que resolver. De eso se trata el arco de Saprissa y me he ido familiarizando con ello”, concluyó.
Con 22 años de edad, Madriz es el heredero de una larga tradición de porteros importantes en el cuadro morado, que en muchos casos también terminan convirtiéndose en líderes dentro del camerino, en la cancha y en las preferencias de los aficionados. Pero ese privilegio hay que ganárselo.