Fútbol Nacional

Sangre, tierra y tinta

Con las yemas de los dedos
Con las yemas de los dedos

Desde el fondo de su laberinto, un ser humano vencido pidió misericordia. Doblado en el putrefacto espacio de un cuchitril, se reincorporó como pudo, lavó su ropa y se vistió lentamente. De pronto, con una inusitada y reconfortante serenidad, empezó a caminar. Desde hace más de tres décadas, hasta el sol de hoy, Gaetano Pandolfo Rímolo vive, a plenitud y en sobriedad, su renovada existencia.

Recordé esa escena de Para nunca olvidar, el libro en el que Tano expone los cruentos pasajes del infierno sin llamas del que logró emerger, mientras miraba al experimentado periodista explicando los alcances de Sello Pandolfo, un sitio de opinión, análisis y crónica deportiva que el comunicador ideó conjuntamente con su hermano Osvaldo, con Leonardo, sobrino y colega, además del invaluable aporte y el callado amor de Cristiana, hija de Tano.

La presentación se realizó a media tarde del martes pasado en un acogedor establecimiento, en las inmediaciones del Hospital La Católica. Invitados por los autores, amistades, intelectuales y periodistas celebramos con café y bocadillos el nacimiento del nuevo medio de comunicación colectiva.

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