Fútbol Nacional

Alajuelense revive con su ídolo al frente y el silbato del árbitro

Central Ricardo Montero anuló un gol legítimo de Bengtson por supuesta falta sobre Pemberton; en el gol rojinegro, McDonald controló el balón con el antebrazo. Saprissa perdió la cabeza y le expulsaron a dos jugadores y a Watson

Jonathan McDonald marcó los dos goles de Alajuelense en el clásico.
Jonathan McDonald marcó los dos goles de Alajuelense en el clásico. José Cordero
Jonathan McDonald marcó los dos goles de Alajuelense en el clásico. (José Cordero)

El protagonista no fue Wílmer López, ni Mauricio Montero, ni siquiera Jozef Miso. Esta vez, como se ha vuelto costumbre, el central Ricardo Montero se robó el show y acabó por ser el actor principal del clásico.

No tiene el Pato ninguna culpa de los enormes yerros del silbatero. Él cumplió. Le devolvió la fe al liguismo, mandó un once distinto a la cancha y con un pundonor que solo un ídolo de su magnitud puede lograr, la Liga acabó por golpear a Saprissa en su campo, para revivir así de la mejor forma: hiriendo al archirrival.

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