
Los partidos entre Irlanda e Israel por la Nations League de Europa llegan rodeados de controversia debido a la Guerra en Gaza, e incluso existió la posibilidad de que los irlandeses no se presentaran.
En medio de fuertes presiones dentro del país para boicotear estos encuentros ante Israel, los futbolistas de Irlanda hicieron una votación interna y al final decidieron que sí van a jugar. Pero eso no acabó con la polémica.
El primero de los encuentros será este domingo a las 12:45 p. m. (hora de Costa Rica) en el estadio Nagyerdei de Hungría porque Israel, anfitrión esta vez, no puede acoger juegos internacionales en su territorio debido a la situación de seguridad.
La federación irlandesa renunció al porcentaje de entradas que se debe asignar a la afición visitante.
El partido de vuelta, en el que Irlanda será oficialmente local, se jugará a puerta cerrada en Serbia, el 4 de octubre. Es decir, los irlandeses no quisieron realizar este partido ni en casa, ni con público.
Pero eso no es todo. La cadena de televisión pública RTE, que tiene los derechos para estos partidos, anunció que transmitirá los juegos solo con imagen; es decir, sin narradores ni comentaristas como se hace habitualmente en todo el mundo.
Tampoco habrá entrevistas previas o análisis posterior desde el estudio, según informaron la agencia AFP y El País de España. Solo se transmitirán los 90 minutos de juego con la señal limpia que envía la UEFA sin ninguna voz.
Ni siquiera se admitieron anuncios publicitarios o patrocinadores específicos para estos compromisos.
Israel juega en Europa desde hace décadas para evitar conflictos con sus vecinos en el continente asiático. Pero esta vez la controversia también llega hasta la Liga de Naciones de la UEFA.
