
El Club Sport Cartaginés no solo ataca y se defiende en la cancha, mostrándose como uno de los equipos más compactos del Torneo de Apertura 2026.
Su equipo legal también entró en escena y se trajo abajo múltiples sanciones que el Tribunal Disciplinario le impuso al club tras la fecha 5 del campeonato nacional, cuando los de la Vieja Metrópoli visitaron a Escorpiones y ganaron 1-4 en el Estadio Rafael Bolaños.
Fue el pasado 26 de agosto cuando ese órgano dio a conocer las sanciones correspondientes a esa jornada, en la que dictó varios castigos para los brumosos, inhabilitando inclusive a su presidente, Leonardo Vargas, y al gerente general, David Vargas.
¿Por qué? Por “ser la primera vez en el torneo que insulta, provoca, ofende o amenaza o utiliza lenguaje ofensivo, grosero u obsceno y/o gestos de la misma naturaleza contra oficiales de partido”, según se lee en la notificación de ese día.
El jerarca del equipo y su hijo consideraban que lo reportado no fue lo que pasó y como Cartaginés tiene una alianza comercial con el Bufete Granados & Asociados, buscaron al licenciado José Adrián Granados para que revisara el caso.
La Nación contactó al licenciado que llevó las apelaciones de Cartaginés y contó que todo se basó en un informe del representante de Unafut en el partido.
“Vimos las fallas que nosotros consideramos que tenía el informe que usaron de base para esas sanciones y con base en el mismo Reglamento Disciplinario vimos las falencias, se las presentamos al Tribunal Disciplinario y no les quedó más opción que absolver de las multas y las sanciones en una primera instancia”, relató el abogado José Adrián Granados.
De esos castigos, quitaron tres, por decisión unánime. Sin embargo, quedó una, que el equipo legal apeló ante el Tribunal de Apelaciones y ese órgano les dio la razón ante los argumentos planteados.
“El mismo reglamento indica que a pesar de que el informe que brinda el comisario o hasta el mismo árbitro tienen cierto carácter de plena prueba, por ponerle algún término similar, no quiere decir que no puedan tener alguna prueba en contrario que desacredite lo que ellos están indicando en el informe”, expresó el abogado.
Detalló que lograron desacreditar que lo que estaba establecido en ese informe, no ocurrió de la forma en que se presentó.
“Aportamos la prueba testimonial que tuvimos a mano y demás, se hizo una audiencia, se evacuó la prueba y logramos esta absolutoria de esas sanciones y esas multas”, citó.
Contó que mediante la alianza entre el bufete y el equipo, se encuentran en contacto permanente con la directiva, dando soporte legal en lo deportivo y lo empresarial. Incluso, hasta ven situaciones con jugadores para tener un norte bien marcado.
Esto resolvió el Tribunal Disciplinario
El 17 de setiembre, el Tribunal Disciplinario difundió un comunicado en el que informó que Cartaginés presentó un recurso de revocatoria sobre las sanciones interpuestas en la jornada 5 del Torneo de Apertura. Y que luego de analizar el descargo por parte del club, resolvió:
- Anular la multa de ¢500.000 al demostrar que David Vargas es el gerente deportivo y sí podía estar en zonas de competencia.
- Disminuir la multa de ¢750.000 a ¢500.000 por el ingreso de dos personeros del club a una zona reservada para prensa y Unafut. El Tribunal tuvo por acreditado que la situación sí se dio, pero el monto había sido aumentado por tratarse de una “segunda vez”, y como la primera sanción quedó anulada, ya no era procedente ese aumento en la multa.
- El órgano disciplinario también avaló resolver a favor del Cartaginés el retirar las suspensiones y multas a Leonardo Vargas y David Vargas, pues encontró que el informe del comisario no explicaba con claridad qué se dijo, quién lo dijo ni a quién.
Además, tres testigos independientes (periodistas presentes en el lugar) coincidieron en que no escucharon insultos. Ante esa falta de precisión y la duda razonable, el Tribunal decidió a favor de los sancionados.
Esto resolvió el Tribunal de Apelaciones
El 29 de setiembre, el Tribunal de Apelaciones de la Federación Costarricense de Fútbol declaró con lugar el recurso de apelación interpuesto por Cartaginés. Ante eso, dejó sin efecto la multa ¢500.000 que no le quitó el Disciplinario.
