El analista arbitral Greivin Porras considera que Alajuelense sufrió de más por una situación que a su criterio debió invalidarse, porque para él, no fue gol. Y que eso perjudicó a un equipo.
Porras detalló que el arbitraje tuvo sus matices diferentes, pues cree que el central estadounidense Guido Gonzales manejó bien los aspectos disciplinarios en general.
También aseguró que la expulsión del mexicano Ángel Zaldívar por doble tarjeta amarilla es inobjetable y que no queda ninguna duda al repecto, porque las dos faltas eran de amonestación.
“Sobre el gol del equipo hondureño en mi opinión y apreciación, ese balón no ingresó 100%. No tenemos realmente una toma, un ángulo que nos indique si entró o no entró al 100%, pero mi apreciación es que faltó un espacio del balón para que ingresara totalmente”, expresó Greivin Porras.
Lo describió como “un gol muy conflictivo” para el asistente, porque ni el VAR pudo determinar si había ingresado en su totalidad o no.
“No sé si fue por aspectos del árbitro asistente únicamente, que me parece que esa fue la indicación por la situación del árbitro, pero es una situación que quedará en dudas. Mi opinión es que no ingresó totalmente”, recalcó Greivin Porras.
La prensa hondureña cuestiona que por qué no se pitó un penal para Motagua por una mano en el área de Alexis Gamboa.
“Hay una mano, pero no es una mano deliberada, no se cumplen ciertos parámetros para sancionar. No estaba en una posición antinatural. Inclusive, él quiere quitar su mano y no puede evitar que el balón le pegue.
”Recordemos que también viene de un rebote de un compañero de él, entonces esta acción genera de que él quiera quitar la mano, no es una acción deliberada de jugar el balón. Por lo tanto, bien él árbitro y el VAR en no sancionar ese penal”, explicó Greivin Porras.