El ministro Rodrigo Chaves convirtió un conversatorio con vecinos de Turrúcares en un enfrentamiento con quienes rechazan el relleno sanitario de EBI. Durante la actividad, descalificó a opositores, arremetió contra representantes municipales y mandó a sentar a una regidora alajuelense.
En un conversatorio organizado la noche del miércoles por Casa Presidencial, Chaves defendió la apertura de un relleno sanitario de la empresa EBI en Turrúcares, Alajuela, y condicionó una inversión de casi ¢6.000 millones para la comunidad a que el proyecto, denominado Parque de Tecnología Ambiental (PTA), entre en funcionamiento.
Enfrascamiento con regidora y síndica: ‘Siéntese’
Nada más tomar la palabra, Chaves encaró de inmediato a la regidora Patricia Guillén, del Partido Despertar Alajuelense, acusándola de haber llevado una comparsa para interrumpirlo.
La calificó de “irrespetuosa”, la tildó repetidamente de “comunista”, afirmó que pertenecía a la “misma calaña” de partidos de oposición, haciendo referencia al Frente Amplio (FA) y al Partido Liberación Nacional (PLN).
“Patricia, siéntese. Tómese un tecito y siéntese”, le dijo el ministro de la Presidencia y de Hacienda.
A lo largo del conversatorio continuó refiriéndose a ella de forma peyorativa como “la cimarrona de la regidorona comunistona” y “la cimarrona de Patrizona”, ironizando sobre su presencia y manifestaciones con pancartas dentro del recinto educativo.
Guillén respondió a los insultos de Chaves; sin embargo, en el audio de la transmisión son inaudibles. La regidora mostró un cartel que decía: “Turrúcares no se vende. No al basurero”.
En otro momento, Chaves se lanzó contra la síndica liberacionista de la Guácima, Hellen Espinoza Murillo.
“Señora, ¿usted me dejaría hablar? Es que no se la aguanta la gana. Cállese, por favor, tenga respeto”, le dijo el ministro.
El representante de la Asociación de Desarrollo de San Miguel, Gustavo Morera, encaró al ministro revelando que había votado por él, pero que se sentía desencantado.
“Hoy me vine a dar cuenta de que yo estoy ciego, porque no me encanta la idea de que nos vengan a ofrecer el cielo y la luna a cambio de tener que comer todos los días con un basurero”, le dijo el ciudadano.
Expuso además su temor por la seguridad de sus hijas ante el tránsito masivo de camiones pesados por vías estrechas y el impacto sobre nacientes, pozos y el corredor biológico.

‘La mantequilla abunda por esta zona’
Ante la molestia manifestada por los asistentes y las continuas interrupciones en el recinto, Chaves afirmó que los opositores estaban “sintiendo el calor y entonces empiezan a pegar gritos como siempre”.
A una persona, que no es posible identificar, le preguntó si es prima del secretario general del PLN, Miguel Guillén, y acto seguido le dice: “Ah, la mantequilla abunda por esta zona. Son ruidosos, pero son mantequilla... Váyase, búsquese un pancito para untarse, mi querido amigo. Vaya, búsquese un pancito”.
El momento culminante de tensión ocurrió al cierre del encuentro, cuando el presidente municipal, Jorge Arturo Campos, definió la propuesta abiertamente como un “trueque” y sometió la decisión a una consulta a viva voz ante los asistentes, recibiendo un rotundo “¡NO!” por parte de la concurrencia.
Chaves frenó de inmediato la dinámica expresando que era un “grave error poner esto al referéndum”. Afirmó que la resolución no correspondía al público presente, sino a “once regidores que tienen que utilizar el juicio, las hormonas y la sabiduría”.

Sin relleno no habrá inversión
El ministro puso una condición para que los turrucareños reciban la inversión estatal prometida: el Concejo Municipal de Alajuela debe eliminar, antes del 2 de diciembre, un proceso de lesividad que busca revertir los permisos otorgados para la apertura del relleno en la zona.
Este proceso impide que la empresa canadiense EBI, la beneficiaria de los permisos suspendidos, inicie el desarrollo.
Según reportó La Nación en el 2011, se le otorgaron cuatro usos de suelo a la empresa EBI, pero en el 2016 se presentó un proceso de lesividad para revocar esos usos de suelo, apoyándose en el plan regulador. A inicios del 2024, se presentó otro proceso de lesividad.
EBI interpuso un arbitraje internacional contra el Estado en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi) luego de que la Municipalidad de Alajuela buscara que no se construya el relleno en Turrúcares.
Según el ministro, la empresa pide una indemnización de $154 millones (unos ¢70.000 millones), mientras que los costos de la defensa ascienden a $4 millones (unos ¢2.000 millones).
“Ya saben, en el momento que el Ministerio de Hacienda tenga que girar ¢2.000 millones... antes del 2 de diciembre que ya empieza la convocatoria (del litigio); o sea, esto (la oferta) dura 15 días, 22 días”, dijo Chaves, quien durante el evento giró órdenes a los otros ministros y les exigió plazos, como si estuviese en el papel de un presidente.
Chaves les prometió a los vecinos construir centros de cuido para niños y adultos mayores, mejorar las rutas nacionales 721 y 136, levantar dos puentes y construir un colegio técnico profesional a cambio de permitir el relleno en Turrúcares. También ofreció desarrollar espacios comunitarios y deportivos, aunque indicó que podría incluir otras obras.
