
Después de casi tres meses de este gobierno, tenemos una síntesis cualitativa: la presidenta Fernández no tiene discurso propio, sino que sigue a pie de juntillas los planteamientos desordenados que pregonaba y pregona el expresidente Chaves.
A pesar de haber estudiado Ciencias Políticas, parece que no ejerció esa profesión ni pone en práctica sus postulados esenciales, pues, para poder gobernar, necesariamente tiene que buscar consensos con las fuerzas opositoras, por una razón muy simple, que parece que no dimensiona: del total del padrón electoral, obtuvo un 33,5% de los votos; es decir, un 66,5% no votó por ella, lo que equivale a que más de dos terceras partes del electorado no le dieron el apoyo. A pesar de esa inmensa realidad, parece que lee los datos al revés, al igual que sus adláteres.
Para coronar esos desfases políticos, llama comunistas a quienes no la respaldan. Una y otra vez, en el circo de los miércoles, descalifica a la prensa, llamándola prensa canalla, cuando sabe perfectamente dónde se encuentra esta.
Resultan increíbles e inaceptables los discursos del sábado en Guanacaste. En un acto de total desfachatez, Chaves le pregunta a la poca gente que los acompañó: “¿Le tienen miedo a la dictadura?”, y su público responde: “No”. Sigue: “¿Les da miedo que cierre el Poder Judicial?”, y de nuevo la gente grita: “No”.
Cualquiera con un poquito de conocimiento sobre el significado de la democracia se erizaría con semejante respuesta. De verdad que el fanatismo religioso y político envilece y embrutece.
Es hora de que quienes defendemos la democracia a capa y espada actuemos en lo inmediato para demostrarle a este gobierno que atacar a mansalva la institucionalidad democrática, la prensa y los derechos humanos, simplemente no es negociable en Costa Rica.
José Carlos Vásquez Morera es sociólogo y administrador público.