Editorial

Financiamiento chino

El Gobierno anuncia su intención de explorar en Pekín posibilidades de financiamiento para una parte del déficit nacional

Un reciente reportaje de The New York Times, titulado “Las ambiciones globales de China, con préstamos y exigencias”, hace un recuento de la creciente relación de dependencia entre Ecuador y el gigante asiático, cultivada a lo largo de los años con inversiones y préstamos, pocas veces en condiciones favorables para la nación sudamericana.

En el 2008, el Gobierno del presidente Rafael Correa decidió dejar de pagar buena parte de la deuda contraída con inversionistas internacionales. La medida cerró el acceso a fuentes tradicionales de financiamiento justo cuando los precios del petróleo comenzaron a caer. Correa volvió la vista a China, siempre interesada en incrementar su influencia en países ricos en recursos naturales.

A mediados del siguiente año, Petrochina le prestó a su similar ecuatoriana, Petroecuador, mil millones de dólares, pero las condiciones están lejos de poder ser descritas como benéficas. El crédito fue concedido a dos años plazo con un 7,25% de interés, informó el diario neoyorquino.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌