Editorial

Editorial: Trump y Xi: mucha pompa, pocos acuerdos y tranquilizadoras señales de estabilidad

La visita de Estado del presidente chino a Washington fue pródiga en pompa y parca en sustancia, aunque no irrelevante. La apuesta por un precario ‘statu quo’ tranquiliza en lo inmediato, pero deja muchos temas pendientes

Trump Xi
A ambos mandatarios les preocupan los símbolos externos como forma de expresar poder; también, hospitalidad mutua. KENNY HOLSTON
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la primera dama, Melania Trump, reciben al presidente de China, Xi Jinping, y a su esposa, Peng Liyuan, para tomar el té en el Salón Rojo de la Casa Blanca, en Washington, D. C., el 25 de septiembre de 2026.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la primera dama, Melania Trump, reciben al presidente de China, Xi Jinping, y a su esposa, Peng Liyuan, para tomar el té en el Salón Rojo de la Casa Blanca, en Washington, D. C., el 25 de setiembre de 2026. (ALEX WROBLEWSKI/AFP)

Entre miércoles y viernes de la pasada semana, el presidente chino, Xi Jinping, efectuó una visita de Estado a Washington, cuatro meses después de que su colega, Donald Trump, viajara a Pekín, donde fue acogido de igual forma. En ambos casos, la pompa superó por mucho a la sustancia. No sorprende. A ambos mandatarios les preocupan los símbolos externos como forma de expresar poder; también, hospitalidad mutua. Además, dadas las enormes diferencias entre sus países, difícilmente pueden esperarse acuerdos cruciales de sus encuentros.

Trump y su esposa Melania dieron la bienvenida a Xi y su cónyuge tras su aterrizaje en la base Andrews, cercana a la capital. Fue la primera vez, en 64 años, que un presidente de Estados Unidos tiene tal gesto hacia un colega visitante. Su recepción en la Casa Blanca, la mañana del jueves, estuvo rodeada de un impresionante ceremonial, con bandas y ejercicios marciales e, incluso, el sobrevuelo de aviones. La cena de Estado sirvió para el intercambio de gestos de amistad, junto a poderosos personajes de la política, la tecnología y el espectáculo. Y antes del regreso, el viernes, la coreografía ceremonial también fue cuidadosamente ejecutada.

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