Editorial

Editorial: Trump ante la justicia

La imputación penal en su contra es producto de su sistemático desdén por la legalidad e, incluso, la decencia

(FILES) In this file photo taken on January 9, 2020 former US president Donald Trump speaks during a "Keep America Great" campaign rally at Huntington Center in Toledo, Ohio. (Photo by SAUL LOEB / AFP)
(FILES) In this file photo taken on January 9, 2020 former US president Donald Trump speaks during a "Keep America Great" campaign rally at Huntington Center in Toledo, Ohio. (Photo by SAUL LOEB / AFP) SAUL LOEB

Por primera vez en la historia, un expresidente de Estados Unidos deberá comparecer ante la justicia y enfrentar cargos penales. Se trata, por supuesto, de Donald Trump, quien convirtió el desdén por la legalidad en una variable clave de su actuar empresarial, y lo llevó a extremos nunca vistos durante la campaña del 2016, sus cuatro años en la Casa Blanca e, incluso, después. A partir de ahora, deberá comenzar a rendir cuentas en los tribunales.

La decisión de imputarle cargos fue tomada, el jueves, por un gran jurado de Nueva York. Sus integrantes, que en el sistema judicial estadounidense actúan como un primer filtro del proceso, llegaron a la conclusión, tras examinar amplia evidencia, de que existen razones suficientes para presumir la comisión de delitos y, por ende, disponer que sea procesado.

Los cargos específicos no se conocen aún, pero serán revelados el martes, cuando, según confirmaron sus abogados, Trump se presentará ante un juez del distrito de Manhattan. Deberá entonces declararse culpable o inocente, será fichado y, casi sin duda, deberá pagar una fianza, a la espera del juicio.

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