Editorial

Editorial: Súbita decisión de la Caja

El concurso para contratar la administración de los Ebáis llevaba 17 meses de haberse iniciado, luego de una serie de intentos de ‘institucionalizarlos’

Más de 568.000 personas tendrán certeza de la continuidad de la atención en su centro de salud correspondiente.
Más de 568.000 personas tendrán certeza de la continuidad de la atención en su centro de salud correspondiente.

Roberto Quirós Coronado llegó a la Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) en enero para sustituir a uno de los cinco directivos suspendidos por el Consejo de Gobierno a finales del 2022. Un par de meses más tarde, la comisión integrada por él y otros dos directivos estaba lista para recomendar —y lograr— la anulación de la licitación valorada en ¢178.000 millones anuales para adjudicar la administración de 138 Ebáis en diez áreas de salud de la Gran Área Metropolitana (GAM).

El proceso de contratación llevaba 17 meses de haberse iniciado, luego de una serie de intentos de “institucionalizar” los Ebáis, es decir, eliminar a las cooperativas contratadas para administrarlos y asignar la tarea a la institución. El intento fracasó cuando estudios de la propia Caja señalaron su inconveniencia. Las cooperativas ofrecen el servicio a menor costo y satisfacen más a los usuarios.

A lo largo del debate, las cooperativas, encargadas de atender a unas 560.000 personas, operaron sumidas en la incertidumbre con obvias consecuencias para la planificación y la toma de decisiones. La precariedad no terminó cuando la Caja anunció la decisión de mantener la contratación de servicios, porque a partir de ese momento apenas comenzó el diseño del concurso. El 1.° de setiembre del 2022, la Contraloría General de la República (CGR) autorizó la ampliación de los contratos por 18 meses mientras se concretaba la adjudicación.

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