Editorial

Editorial: Régimen de familia única en Nicaragua

Los cambios en la Constitución ordenados por Ortega darán poder omnímodo al clan del dictador

Daniel Ortega y Rosario Murillo en 2023 ilustran la propuesta de reforma constitucional que instaura una copresidencia en Nicaragua.
Daniel Ortega y Rosario Murillo en el 2023. Foto AFP JAIRO CAJINA
Daniel Ortega y Rosario Murillo en 2023 ilustran la propuesta de reforma constitucional que instaura una copresidencia en Nicaragua.
Daniel Ortega y Rosario Murillo en el 2023. Foto AFP

El dictador Daniel Ortega presentó el miércoles a su dócil Asamblea Nacional un aberrante proyecto de masiva reforma de la Constitución que, entre otras cosas, convertirá a Nicaragua, oficialmente, en un régimen de familia única. De este modo, superará en brutalidad y retroceso a los de partido único prevalecientes en los regímenes totalitarios, y dará un salto de varios siglos hacia un modelo con ecos medievales.

No sorprende: de facto, esa es la modalidad de gobierno prevaleciente. Sin embargo, otorgarle carácter constitucional, junto con otras atrocidades incorporadas a la propuesta, constituye una auténtica monstruosidad y retrata con impúdica crudeza la regresión a la que se ha precipitado su dictadura.

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