Editorial

Editorial: Peligrosa apuesta fiscal en Estados Unidos

Trump acaba de firmar una masiva ley que es fiscalmente irresponsable y socialmente regresiva. Sin duda ha obtenido un gran triunfo político-legislativo, pero los efectos podrán neutralizarlo

El presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Mike Johnson, republicano por Luisiana, estrecha la mano del representante republicano por Minnesota, Tom Emmer, jefe de bancada de la mayoría, antes de firmar la “Ley de la Gran y Hermosa Ley” ("Big Beautiful Bill Act") luego de que la Cámara aprobara la legislación en el Capitolio de EE. UU., en Washington D. C., el 3 de julio de 2025.
La Cámara de Representantes aprobó por estrecho margen, el jueves 3 de julio, la llamada Big Beautiful Bill Act de Donald Trump (BBB, o "gran y bella ley"). JEMAL COUNTESS

Coincidiendo con el aniversario 249 de la independencia estadounidense, el presidente Donald Trump firmó el viernes una masiva ley presupuestaria cuyo impacto se hará sentir con fuerza, esencialmente para mal, en varios ámbitos de la vida nacional. Al bautizarla oficialmente como Big Beautiful Bill (BBB, o “gran y bella ley”), puso de manifiesto no solo su preferencia por la hipérbole, sino también la enormidad y complejidad del texto de 940 páginas.

Su aprobación, en medio de grandes dudas u oposición entre los legisladores, y pese a un rechazo popular mayoritario, constituye un gran triunfo político y legislativo para el mandatario. El contenido, sin embargo, es fiscalmente irresponsable, socialmente regresivo y estratégicamente miope. Además, podría convertirse en un búmeran para su Partido Republicano hacia las elecciones de medio periodo, en noviembre del próximo año.

De nuevo, Trump logró demostrar que controla a sus legisladores, ligeramente mayoritarios en ambos cuerpos legislativos. Muchos, tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes, manifestaron serias reservas, y hasta hostilidad, hacia aspectos claves de la legislación. Los más conservadores objetaban su enorme impacto deficitario; los más populistas o políticamente sensibles, su debilitamiento de programas sociales.

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