Editorial

Editorial: Patrón de atrocidades en China

Al fin un informe de la ONU detalla las horrendas violaciones de los derechos humanos en una región china

FILE - In this Feb. 4, 2013 file photo, scholar of China's Turkic Uighur ethnic minority, Ilham Tohti speaks during an interview at his home in Beijing, China. European Parliament President David Sassoli, announced the winner of the Sakharov Prize, its top human rights prize, Thursday Oct. 24, 2019, awarded to economist Ilham Tohti for his work defending China's Uyghur minority, and urged Beijing to release him from jail. (AP Photo/Andy Wong, FILE)
FILE - In this Feb. 4, 2013 file photo, scholar of China's Turkic Uighur ethnic minority, Ilham Tohti speaks during an interview at his home in Beijing, China. European Parliament President David Sassoli, announced the winner of the Sakharov Prize, its top human rights prize, Thursday Oct. 24, 2019, awarded to economist Ilham Tohti for his work defending China's Uyghur minority, and urged Beijing to release him from jail. (AP Photo/Andy Wong, FILE) Andy Wong

Apenas 15 minutos antes de concluir sus funciones como alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, la expresidenta chilena Michelle Bachelet divulgó la semana pasada un demoledor informe que revela las sistemáticas y atroces violaciones cometidas por el régimen chino contra la libertad, la integridad, la cultura y la religión de las minorías musulmanas en la región “autónoma” de Xinjiang.

El documento, de 48 páginas, no plantea muchos hallazgos originales: la campaña de asimilación emprendida brutalmente por las autoridades de Pekín contra la población uigur y otras minorías etnorreligiosas ha sido denunciada y documentada durante años por gobiernos occidentales y organizaciones independientes. Lo novedoso es que las revelaciones provienen ahora de la más alta autoridad de la ONU en derechos humanos y que estén basadas en un trabajo minucioso y objetivo, respaldado por gran cantidad y diversidad de fuentes y testimonios. Esto le otorga enorme legitimidad, gracias a la cual el régimen chino ha quedado expuesto como nunca antes. Ya era hora.

El documento revela un escalofriante y sistemático patrón de violaciones a los derechos humanos “cometidos en el contexto de la aplicación de estrategias gubernamentales contra el terrorismo y el ‘extremismo’” que, presuntamente, ejercen sectores de esas minorías. Más aún, las acciones tienen como base una legislación general “profundamente problemática desde la perspectiva de los estándares y normas internacionales de derechos humanos”, que otorga a los funcionarios “amplia discreción” para aplicar sus poderes coercitivos con “limitadas garantías y escasa verificación independiente”.

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