Editorial

Editorial: Oportunidad en sesiones extraordinarias

El Poder Ejecutivo no ha sabido aprovechar la ventaja de fijar la agenda para promover iniciativas de su interés

26/02/2027, San José, Edificio de la Asamblea Legislativa.
Edificio de la Asamblea Legislativa de Costa Rica. Jose Cordero

Durante la presente administración, las sesiones extraordinarias de la Asamblea Legislativa han sido un desperdicio. El Poder Ejecutivo no ha sabido aprovechar la ventaja de fijar la agenda para promover iniciativas de su interés. Hasta ahora, el principal producto de esa fase del trabajo legislativo ha sido la confrontación y una interminable lista de recriminaciones.

El Ejecutivo envía iniciativas plagadas de defectos, cuya corrección exige tiempo, como sucedió con cinco proyectos de seguridad ciudadana impulsados el año pasado, y luego culpa al Congreso por la ola de criminalidad. Esa dinámica disminuye todavía más las posibilidades de éxito de las propuestas impulsadas por la Casa Presidencial.

Por lo general, le ha tocado al Congreso llamar al diálogo después de cada enfrentamiento. La mesa integrada por el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial para alcanzar acuerdos sobre diez iniciativas rindieron frutos con la aprobación de dos de ellas. Otras cinco están en camino a votación del plenario y tres siguen bajo estudio de la comisión encargada.

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