Editorial

Editorial: Momento de peligro

El San Juan de Dios y otros hospitales del país están a punto de saturación con enfermos de covid-19 y el cansancio conspira con la época más festiva del año para hacernos temer las primeras semanas del 2021.

12/12/2020 El día Sábado la cantidad de personas sobre avenida central era mucha, las personas se lanzaron a las calles para realizar las compras de Diciembre y los comercios tratan de controlar el ingreso de personas a los locales. Foto Alonso Tenorio
12/12/2020 El día Sábado la cantidad de personas sobre avenida central era mucha, las personas se lanzaron a las calles para realizar las compras de Diciembre y los comercios tratan de controlar el ingreso de personas a los locales. Foto Alonso Tenorio ALONSO TENORIO

El San Juan de Dios, uno de nuestros principales centros médicos, solo disponía el martes de cinco camas para enfermos de covid-19. Las otras 102 están llenas. La noticia debió horrorizarnos. Si bien la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) cuenta con plazas en otros hospitales y ya los alertó sobre la necesidad de apoyar al San Juan, la capacidad es limitada y hay temor por las aglomeraciones tradicionales de fin de año.

Otros hospitales encaran las mismas dificultades. El Escalante Pradilla, en Pérez Zeledón, está en crisis desde inicios de diciembre a consecuencia de un brote de covid-19 en la zona. Las autoridades médicas se vieron obligadas a hacer un traslado masivo de pacientes a otros centros de atención. El Enrique Baltodano, en Liberia, enfrentó una emergencia parecida. Mario Ruiz Cubillo, gerente médico de la Caja, dijo contar, la semana pasada, con solo 15 camas para enfermos muy críticos.

El número de hospitalizados va en aumento y hay temor de un colapso del sistema hospitalario si la población relaja las medidas preventivas, pero eso es, precisamente, lo que está ocurriendo. Con el aguinaldo en el bolsillo de los transeúntes y los vientos festivos dominando el ambiente, las calles están atiborradas.

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