Editorial

Editorial: Malas noticias sobre el clima

La cumbre climática COP29, que se inaugura este lunes, difícilmente estará a la altura del enorme reto

Imagen que muestra cómo el cambio climático intensifica tormentas como el supertifón Kong-rey, que golpeó Taiwán el 31 de octubre del 2024 con lluvias torrenciales y vientos devastadores.
El cambio climático incrementa la intensidad de tormentas como el supertifón que azotó Taiwán el 31 de octubre. Foto CNA / AFP
Imagen que muestra cómo el cambio climático intensifica tormentas como el supertifón Kong-rey, que golpeó Taiwán el 31 de octubre del 2024 con lluvias torrenciales y vientos devastadores.
El cambio climático incrementa la intensidad de tormentas como el supertifón que azotó Taiwán el 31 de octubre. Foto CNA / AFP

Copernicus, agencia europea que monitorea el comportamiento climático de la Tierra, acaba de confirmar lo que se auguraba desde meses atrás: el incremento de las temperaturas globales promedio llegará a finales de este año a 1,55 grados Celsius sobre los niveles preindustriales. El 2024 se convertirá entonces, “casi con certeza”, según su pronóstico, en el más caliente desde que comenzaron las mediciones.

La noticia es alarmante, pero no sorprendente, y se produjo apenas días antes de que este lunes se inaugure en Bakú, capital de Azerbaiyán, la décimo novena Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP29). Las poco estimulantes expectativas sobre su resultado contrastan con las justificadas esperanzas generadas por la COP21, que concluyó en París en diciembre del 2015 con un sólido documento. En él, los 200 países y territorios firmantes de la Convención se comprometieron, por unanimidad, a tomar las medidas necesarias para que el promedio de aumento en las temperaturas se mantuviera por debajo de 2°, pero idealmente 1,5° a finales del siglo.

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