Editorial

Editorial: La economía jaguar

Las exportaciones del régimen definitivo crecen poco mientras las del especial aumentan a dos dígitos, y, dado su peso, hacen que la cifra agregada refleje un buen crecimiento

En el informe económico más reciente del Bank of America se compara a Costa Rica con uno de los cuatro tigres asiáticos. Fotografía: Cortesía de APM Terminals.
En el informe económico más reciente del Bank of America se compara a Costa Rica con uno de los cuatro tigres asiáticos. Fotografía: Cortesía de APM Terminals.

En el informe económico más reciente del Bank of America se compara a Costa Rica con uno de los cuatro tigres asiáticos (Taiwán, Hong Kong, Corea del Sur y Singapur) debido al fuerte crecimiento económico como consecuencia del éxito exportador, la atracción de inversión extranjera directa y el aumento del turismo. Todos estos factores se vinculan, a su vez, con la tendencia del tipo de cambio en los últimos meses.

Si uno revisa por encima los indicadores macroeconómicos, es tentador llegar a esa conclusión. En los últimos dos años, el crecimiento del producto interno bruto (PIB) superó el 4,5 % anual (tasa que contrasta con los valores previos a la pandemia), la tasa de desempleo se redujo al 7,3 % y el déficit fiscal se mantiene relativamente estable. No obstante, tanto como los promedios, la información económica agregada en muchas ocasiones disfraza la realidad. El crecimiento del país, si bien mayor, deja un sabor agridulce para muchos sectores porque no se refleja en un aumento del bienestar generalizado.

Nuestro éxito exportador esconde elementos que no se deben obviar. Por un lado, las exportaciones del régimen definitivo crecen poco y pierden importancia relativa en el total, mientras las del régimen especial crecen a dos dígitos, y —dado su peso en la totalidad— hacen que la cifra agregada refleje un buen crecimiento.

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