Editorial

Editorial: La doble crisis boliviana

La pugna entre el expresidente Evo Morales y su sucesor, Luis Arce, ha generado una peligrosa inestabilidad

Luis Arce, presidente de Bolivia, y Evo Morales en un evento público en Cochabamba en el 2023, antes de sus pugnas políticas.
Luis Arce y Evo Morales conversan durante un evento en el departamento de Cochabamba en el 2023. Foto: AFP AIZAR RALDES
Luis Arce, presidente de Bolivia, y Evo Morales en un evento público en Cochabamba en el 2023, antes de sus pugnas políticas.
Luis Arce y Evo Morales conversan durante un evento en el departamento de Cochabamba en el 2023. Foto: AFP

Con el trasfondo de una profunda y extendida desaceleración económica, Bolivia se debate desde hace meses en una grave y creciente confrontación política, con esporádicos amagos de violencia, desórdenes callejeros, bloqueos y hasta un inverosímil intento de golpe de Estado. Ambas crisis interactúan y se agudizan entre sí, en una espiral de deterioro e inestabilidad de grandes proporciones, con facetas que revelan cuánto se ha deteriorado la gobernabilidad del país.

El origen de ambos males es de sobra conocido. En lo económico, se remite al modelo de desarrollo impulsado por el partido oficialista Movimiento al Socialismo (MAS), que, salvo un gobierno interino de 11 meses, gobierna el país desde el 2006. En apariencia exitoso mientras Bolivia obtenía cuantiosos ingresos por sus exportaciones de gas a Argentina y Brasil, comenzó a deteriorarse a partir de la reducción de la demanda y los precios del producto, sin que el gobierno haya sido capaz de frenar el deterioro.

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