Editorial

Editorial: Intel, Qorvo y un preocupante augurio

Su eliminación de operaciones en el país debe alertarnos sobre nuestra productividad y atractivo. En su decisión, primaron estrategias globales, pero quizá también rezagos nacionales

Intel y Qorvo, empresas que anunciaron el cierre parcial o total de operaciones en Costa Rica
Intel y Qorvo, empresas que anunciaron el cierre parcial o total de operaciones en Costa Rica Shutterstock y fotocomposicón Canva

La pasada semana, con un día de diferencia, dos compañías tecnológicas de clase mundial, con considerables inversiones y décadas operar en Costa Rica, nos dieron sendas malas noticias. El jueves, Intel anunció el cese paulatino de sus operaciones de ensamblaje y prueba de microprocesadores en San Antonio de Belén y su traslado a las que desarrolla en Malasia y Vietnam. Al día siguiente, Qorvo, especializada en sistemas de radiofrecuencia, comunicó algo más definitivo: el cierre de su planta en la Zona Franca Metropolitana, en Heredia. Sus actividades también serán consolidadas en Asia.

Ambas decisiones deben ser tomadas con mucha seriedad por parte de nuestras autoridades, porque dan una señal de alerta sobre dos ámbitos cruciales y relacionados. El primero es la creciente fluidez de los mercados y la enorme competencia que afrontan estas y otras compañías de tecnologías de información, procesamiento y comunicación. El segundo es la necesidad de que un país pequeño como el nuestro, incapaz de determinar las reglas del juego global, tome iniciativas inteligentes y adopte políticas flexibles para adaptarnos de la mejor manera posible a esa realidad.

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