Editorial

Editorial: Desplome sanitario en China

El paso de la Política Cero Covid a la apertura irrestricta ocasionó una incontenible ola de contagios

A patient is treated on a bed in a corridor of the emergency department of a hospital in Beijing on January 3, 2023. - Cities across China have struggled with surging infections, a resulting shortage of pharmaceuticals and overflowing hospital wards and crematoriums after Beijing suddenly dismantled its zero-Covid lockdown and testing regime. (Photo by Jade GAO / AFP)
A patient is treated on a bed in a corridor of the emergency department of a hospital in Beijing on January 3, 2023. - Cities across China have struggled with surging infections, a resulting shortage of pharmaceuticals and overflowing hospital wards and crematoriums after Beijing suddenly dismantled its zero-Covid lockdown and testing regime. (Photo by Jade GAO / AFP) JADE GAO
Pacientes en un hospital de Shanghái, China. (HECTOR RETAMAL/AFP)

Desde que hace tres años la covid-19 hizo su aparición en la ciudad china de Wuhan, el gobierno optó por una drástica estrategia, solo posible en un Estado de índole policial con gran capacidad tecnológica para el cual controlar a la población forma parte del ejercicio habitual del poder: decretó el aislamiento de esta urbe de 11 millones de habitantes. Conforme la pandemia se agudizó, fue extendiendo paulatinamente el modelo a otros centros urbanos. Entró así en vigor la llamada Política Cero Covid.

Sus componentes centrales fueron los aislamientos masivos y las pruebas constantes, ambos de carácter compulsivo. Por largo tiempo, mostró su eficacia para contener los contagios. Los casos, hospitalizaciones y muertes por covid-19 fueron mínimos. El régimen se apresuró a proclamar el éxito de las medidas y a ponerlo como ejemplo de la presunta superioridad del “modelo” chino, al que contrastó con los contagios generalizados y muertes en países occidentales.

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