Editorial

Editorial: Denuncia del antisemitismo

‘La Nación’ tiene por política ignorar los ataques del excandidato presidencial Juan Diego Castro. Volveremos a esa política cuando quede dicho lo que hoy estamos obligados a decir. Los sectores más encontrados de nuestra sociedad deben cerrar filas en el terreno común de la decencia, en ese espacio de lo esencial humano, donde no bromeamos con el Holocausto.

Dueño de CrHOy
Dueño de CrHOy

Es imposible negar el vínculo entre la estridencia irresponsable de un reducido grupo de actores políticos y la creciente violencia contra instituciones y medios de comunicación. El ambiente creado por la retórica desmedida abre espacios a los desequilibrados y a personas empeñadas en desestabilizar el país, sean nacionales o foráneos, porque ninguna hipótesis puede ser descartada.

Las palabras son tan peligrosas como las armas. Basta con repasar la triste historia de la humanidad para encontrar las raíces de uno de sus peores crímenes en la encendida retórica de Adolfo Hitler, cuestionado en todo aspecto, menos en su condición de orador electrizante, capaz de transmitir el odio a las multitudes con la palabra o el gesto, porque también los símbolos importan.

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