Editorial

Editorial: Decisivas elecciones en la Unión Europea

Las elecciones que terminan hoy apuntan a ser uno de los momentos más críticos desde la creación del proyecto político europeo. El agotamiento generalizado de credibilidad en los partidos políticos dominantes ha abierto camino a corrientes extremas, nacionalistas y populistas.

Se espera que la votación europea participen unas 350 millones de personas. Foto: AP.
Se espera que la votación europea participen unas 350 millones de personas. Foto: AP.

Después de 62 años de progreso en integración económica, concertación política y expansión geográfica, la Unión Europea afronta hoy su primer cuestionamiento estratégico. País por país, en sus 28 miembros, incluido el Reino Unido, concluyen, este domingo, cuatro jornadas para elegir representaciones nacionales al Parlamento Europeo. Estas elecciones apuntan a ser uno de los momentos más críticos desde la creación del proyecto político europeo.

Desde la crisis financiera del 2008, problemas de gobernabilidad y descontento social se han venido acumulando. La deuda externa de los socios del sur, la ola migratoria desatada, el estancamiento económico y las imparables brechas regionales y de equidad se han sumado en un indetenible proceso de desgaste político en casi todos los países miembros. El agotamiento generalizado de credibilidad en los partidos políticos dominantes ha abierto camino a corrientes extremas, nacionalistas y populistas.

Las fuerzas contrarias al establishment quieren descarrilar en estas elecciones el proyecto europeo de su vocación natural de apertura e integración y dar un aciago golpe de timón hacia una Europa desarticulada y localista, con fronteras cerradas en comercio y migración. Las relaciones de fuerza que resulten de las votaciones determinarán la configuración política de la Unión y, con ella, su orientación y capacidad de incidencia en el mundo.

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