Editorial

Editorial: Cien días de atrocidades

La invasión a Ucrania muestra un saldo atroz del que el déspota Vladímir Putin es claro responsable

La ciudad de Mariúpol, Ucrania, es la que más sufre con los impactos de la guerra que inició Rusia. FOTO:
La ciudad de Mariúpol, Ucrania, es la que más sufre con los impactos de la guerra que inició Rusia. FOTO: STRINGER

Los cien días transcurridos desde el jueves 24 de febrero, cuando Rusia decidió invadir Ucrania sin justificación alguna, hasta hoy, se resumen en una sola palabra: atrocidad.

Por desgracia, su efecto es plural; por dicha, ha activado las mejores fibras de la población agredida y un gran respaldo democrático internacional.

Atroz fue el móvil imperial de esta guerra de agresión: convertir a Ucrania, Estado soberano con una nacionalidad distintiva y vigorosa, en un vasallo de Rusia y someterlo a los designios de Moscú.

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