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Reescribir el futuro del trabajo

Puede que la tecnología sea disruptiva, pero las mayores preocupaciones de los trabajadores actuales son las que sienten más directamente: subempleo, empleos precarios y salarios estancados.

Bruno Dobrusin
Bruno Dobrusin

TORONTO – Mucho se ha escrito sobre el “futuro del trabajo”, y en gran parte con perspectivas sombrías. Una seguidilla de estudios predice que la automatización cambiará a sectores enteros y dejará en el paro a millones de personas. Un artículo escrito en el 2013 por dos profesores de Oxford incluso sugirió que las máquinas reemplazarían el 47 % de los empleos en los Estados Unidos dentro de “una o dos décadas”.

Conclusiones como esta sustentan la narrativa de que resulta inevitable que en el futuro haya escasez de empleos. Sin embargo, esta visión se apoya mayoritariamente en el sector corporativo, basándose en tendencias negativas de la llamada economía de los minitrabajos (gig economy), pero ni los trabajadores ni los sindicatos han intervenido mucho en la conversación. Si eso cambiara, el futuro del trabajo podría verse muy distinto.

Hay tres supuestos que sesgan los pronósticos del impacto de la automatización sobre el empleo. Es esencial abordar cada uno de ellos para proteger los derechos de los trabajadores y cambiar la perspectiva fatalista de la narrativa predominante.

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