Columnistas

Practiquemos la empatía y la misericordia

La tendencia de los jóvenes a vivir solos, sin pareja y sin hijos parece contribuir a la sensación de que no necesitan de nadie más para ser felices

Luis Mesalles
Luis Mesalles

La Biblia está llena de citas en las que nos insta a ser personas de amor. Jesucristo nos dejó muy claro que el primer mandamiento es que nos amemos los unos a los otros, como Él nos ha amado (Juan 15:12).

El apóstol Pedro reitera ese llamado de amor hacia los demás: “En conclusión, sed todos de un mismo sentir, compasivos, fraternales, misericordiosos y de espíritu humilde” (1 Pedro 3:8). Y, luego, Pablo lo reitera: “Sed más bien amables unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, así como también Dios os perdonó en Cristo” (Efesios 4:32).

La práctica de la compasión y la misericordia, siguiendo el ejemplo del mismo Jesucristo, nos llevará a estar más cerca de Dios.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌