Columnistas

Perifoneo

Es imposible no simpatizar con la voz estelar del perifoneo costarricense después de conocer a la persona detrás de la grabación utilizada por los chatarreros para convocar a los “estimados vecinos”. La simpática mujer encarna una tradición de valores familiares y dedicación al trabajo. El origen del audio está vinculado con las arduas faenas de su padre, chatarrero como los compradores de la cinta grabada por la hija y escuchada en todo el país.

La actividad de los chatarreros, en un país donde el reciclaje está en pañales, algo tiene de aporte a la ecología. La grabación utilizada para recoger desechos también releva a los choferes de difundir personalmente el mensaje y así contribuye a la seguridad vial.

La recolección de chatarra es un trabajo honesto en tiempos de desempleo y, como lo señala con ingenio un reciente reportaje de La Nación sobre la voz de los recolectores de chatarra, es parte de la banda sonora de las calles costarricenses. También es ilegal, y no toda la contaminación sónica tiene detrás un personaje tan agradable como la protagonista de nuestro reportaje.

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