Columnistas

Página quince: No hay sustituto para el entendimiento

Debemos comprender las relaciones de causalidad entre las nuevas tecnologías, la economía y la política.

Ir al ritmo de las nuevas tecnologías es casi imposible, pero al menos debemos intentarlo. Algunas no están al alcance de personas y países por diferentes motivos. La computación cuántica, por ejemplo, se está desarrollando en laboratorios de investigación en empresas y universidades, pero ninguno está ubicado en países emergentes.

Algunas, como la Internet de las cosas, la robótica y los vehículos autónomos ofrecen la oportunidad de aumentar sustancialmente la productividad agrícola e industrial, así como reducir los accidentes de tránsito, pero al mismo tiempo destruyen grandes cantidades de puestos de trabajo.

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