Columnistas

Página quince: Movilizar a los jóvenes contra los antivacunas

Los adolescentes son muy capaces de entender la importancia de la vacuna contra el VPH para ellos mismos, sus parejas sexuales y su comunidad.

Michel Goldman, fundador y codirector del Instituto de Innovación Interdisciplinaria en salud ((I3h) de la Universidad Libre de Bruselas, fue Director Ejecutivo de la Iniciativa de Medicamentos Innovadores (IMI, por sus siglas en inglés) desde 2009 a 2014.
Michel Goldman, fundador y codirector del Instituto de Innovación Interdisciplinaria en salud ((I3h) de la Universidad Libre de Bruselas, fue Director Ejecutivo de la Iniciativa de Medicamentos Innovadores (IMI, por sus siglas en inglés) desde 2009 a 2014.

BRUSELAS– El sarampión ha vuelto. Los casos informados de la enfermedad –que había prácticamente desaparecido por décadas– se han elevado en Europa y Estados Unidos, y produjo 110.000 muertes en todo el mundo en el 2017. Los niños deliberadamente no vacunados son las principales víctimas de la epidemia, y su causa primaria.

El activismo antivacunas ha existido casi por tanto tiempo como las vacunas mismas. Pero se ha intensificado desde 1998, cuando en un caso histórico de “noticias falsas” en el ámbito médico, Andrew Wakefield y sus coautores publicaron un artículo en The Lancet, una publicación médica de referencia, en el que afirmaban haber encontrado un vínculo entre la vacuna del sarampión, las paperas y la rubéola (SPR) y el autismo.

Una acuciosa investigación subsiguiente reveló que el artículo era completamente falso. Lamentablemente, para cuando The Lancet se desdijo del artículo en el 2010, ya había dado nuevo impulso al movimiento antivacunas, generando una creciente desconfianza en la vacuna SPR y haciendo que menos gente la aceptara.

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