Columnistas

Página quince: Educación y capacitación como bisagras del siglo XXI

Hoy se trata de innovar, como en la década de los cincuenta, poco después de abolido el ejército, cuando se amplió la cobertura del sistema

Shutterstock
Shutterstock

Costa Rica debe superar la crisis fiscal sin reducir la inversión en educación y capacitación. Por el contrario, más bien debe mejor la calidad. En la crisis de los 80, el recorte de recursos destinados a la educación originó gran parte de la pobreza y exclusión social contemporáneas.

La educación pública ha sido fuente principal de riqueza y la capacitación, una bisagra entre lo moderno y lo tradicional. La educación no se concibe solo como capital humano calificado para conectarse con el mercado o como un acto de aprendizaje individual; es más que eso, abrió canales de ascenso social, lo que se tradujo, a diferencia de otros países de la región, en un tejido social más estable y mejor gobernanza.

Colocando primero la educación como bisagra de la organización cívica y el desarrollo del Estado, se obtuvo esa cosecha. Mientras en Centroamérica emergían dictadores, Costa Rica debutaba como país independiente con un jefe de Estado educador.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌