Columnistas

Página quince: Dejar la cultura de la posposición y actuar

El gobierno debe emprender las reformas para modernizar el Estado y racionalizar las remuneraciones de sus empleados. Pero también debe tomar medidas para fortalecer al sector privado.

Jorge Woodbridge
Jorge Woodbridge

Después de la aprobación de la Ley de Fortalecimiento de la Finanzas Públicas, no esperemos una reactivación económica automática. Lo conseguido por el gobierno y el Congreso es poner un parche provisional a los graves problemas fiscales por el mal manejo financiero de los últimos cuatro años.

La expansión de salarios y gastos produjo un hueco fiscal de ¢600.000 millones que causó una grave crisis de caja, lo cual obligó a la administración Alvarado a aumentar las tasas de intereses en dólares y en colones, y recurrir a letras del tesoro para hacer frente a las obligaciones con los acreedores a corto plazo.

Las tensiones financieras produjeron un aumento en el dólar y en la dolarización de los ahorros ante una desaceleración económica y una preocupante desconfianza de los inversionistas. Crisis que se acentuó después debido a la prolongada huelga de los empleados públicos en defensa de sus privilegios sin preocuparse de los serios problemas del país.

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